Dónde comer

Salas oferta una diversidad gastronómica difícil de igualar. De su zona ribereña llegan truchas, reos y el apreciadísimo salmón, de sus vegas y huertas: arbejos, berzas y las prestigiosas fabas de la Granja (D.O), materia prima de primera calidad para hacer los exquisitos arbeyos con jamón, el pote asturiano o la fabada, mientras que del monte y zona alta: la carne roxa (D.O) caza y sabrosos embutidos. Como postre, queso afuega'l pitu (D.O), bollinas y los famosos carajitos, dulce de avellana que popularizó en la villa en los años 20 del siglo pasado José Fernández, el Profesor, y que hoy en día son la bandera de la repostería del concejo.